Coquimbo tiene una geografía muy particular. Terrazas marinas, quebradas profundas y pendientes que obligan a contener el terreno antes de cualquier fundación. Muchas veces vemos que se subestima el empuje lateral en suelos granulares cerca de la costa. Un muro mal calculado en La Herradura o Tierras Blancas puede fallar por vuelco en el primer sismo fuerte. Nosotros partimos siempre del perfil estratigráfico real. No hay diseño genérico que funcione. La clave está en ajustar el factor de seguridad a la aceleración sísmica local y a la presencia ocasional de napa freática somera en cotas bajas. Para definir la geometría y el drenaje, complementamos con ensayos de permeabilidad in situ que nos entregan el coeficiente real del terreno de fundación.
Un muro en Coquimbo debe diseñarse para el sismo de diseño y para la presión de poros posterior a una lluvia convectiva intensa.
